domingo, 18 de octubre de 2009

BASTA DE ABUSO INFANTIL



CRONICA DE UN HECHO REAL

Hoy tuve que atender emocionalmente a mi hijo quien tiene 30 años de edad, porque tuvo que ser testigo de una infamia de un padre contra su hijita, una bebe de apenas dos años de edad... Mi hijo con su voz quebrada por el llanto me contó, como su amigo tomo la mano inocente de su hija y la llevo a un baño público de un moll donde se encontraban paseando, la niña con su inocencia se dejo llevar, sin saber que iba a ser una víctima de su propio padre.. Confiadamente lo acompañó y ya estando dentro del baño, este desalmado padre tomo la correa y empezó a golpear brutalmente el cuerpo inocente y pequeñito de la niña, quien solo cuenta dos años de edad, mientras que la madre en el pasillo solo temblaba sin hacer absolutamente nada por ayudar a esa pobre inocente, porque ella también es una victima de la VIOLENCIA DOMESTICA, igualmente mi hijo me narro QUE LA INOCENTE NIÑA LO QUE HACIA ERA LLORAR SIN PODERSE DEFENDER DE LA MALDAD CRIMINAL DE SU PROPIO PADRE... En el pasillo se oían los correazos y el llanto desesperante la victima inocente…. Amigos, hasta cuando tenemos que ser testigos de la violencia física contra nuestras VOCES INOCENTES...????

Los niños que sufren abusos físicos o sexuales presentan gran cantidad de alteraciones psiquiátricas, incluyendo ansiedad, conducta agresiva, ideación paranoide, trastornos por estrés postraumáticos, trastornos depresivos, y un mayor riesgo para las conductas suicidas.
Los niños de los que se abusa, hijos de personas que sufren algún tipo de psicopatología, es más probable que sufran algún tipo de trastorno mental en relación con los niños de los que se abusa y cuyos padres no sufren alteraciones de este tipo.
Por favor, pronúnciense sobre este caso, es vital que expresemos nuestro repudio contra este hecho criminal... Anexo les dejo un video conmovedor, que espero lo vean, que toca precisamente este tema...

domingo, 4 de octubre de 2009

ABUSO SEXUAL A MENORES: Orientación para su prevención


Artículo escrito por Leonardo Romero S. Codirector del Centro de Asesoría y Consultoría Barranquilla - Colombia


El abuso sexual es un hecho que ocurre mucho más de lo imaginado. Una falsa creencia en torno a su incidencia es que los abusos sexuales infantiles son casos excepcionales. Aunque existe un subregistro, hoy día existe una mayor conciencia frente a la denuncia del hecho, lo cual hace percibir que el abuso sexual siga aumentando o que se de más que antes.
El abuso
sexual crece en todos los niveles sociales, generalmente en ambiente intrafamiliar, aunque también es realizado por personas fuera de la familia del niño o la niña. Puede suceder como un hecho aislado, es mayor la proporción de casos consecutivos y recurrentes de abuso sexual.
Tal como lo describe el informe de Save Children (1998) a nivel internacional se calculan porcentajes de incidencia aproximada de reportes en un 20% de mujeres y 10% en hombres.
Socialmente aún no se ha valorado en su verdadera dimensión como un serio problema relacionado con la calidad de la salud sexual y emocional. Aunque no se tengan cifras exactas es sabido de una proporción importante de niños y niñas que son abusados sexualmente de diversas formas. Aún es mucho lo que hay por hacer en relación a su prevención.
Probablemente la percepción de invulnerabilidad ante este hecho (creer que es algo que ocurrirá en otras familias, no en la propia) predispone a que no se haga una adecuada prevención del abuso sexual. Por otra parte la ausencia de procesos intencionados, sistemáticos y permanentes de educación sexual, especialmente en las escuelas, es un hecho que limita el desarrollo a acciones concretas y efectivas contra el abuso sexual.
Mientras no existan procesos de prevención enmarcados dentro de procesos amplios e integrales de educación sexual, la niñez, será más vulnerable y susceptible de ser víctima a las diferentes formas de abuso sexual.
En gran parte de nuestras escuel
as la educación sexual no hace parte de sus políticas educativas, a pesar de la obligatoriedad de la educación sexual (En el caso de Colombia). Mucho menos es de esperarse que la realización de programas de prevención de abuso sexual sea objeto importante de sus acciones educativas.
El abuso sexual es prevenible, no bastan intervenciones alarmistas o atemorizantes, tampoco son suficientes simples instrucciones defensivas (“tienes que defenderte”, “no te dejes tocar de nadie”) sin el acompañamiento de un entrenamiento en habilidades de protección y defensa asertiva, la promoción de ciertos valores de convivencia, etc.

¿Qué es el abuso sexual infantil?
En este trabajo se considera como abuso sexual a cualquier actividad realizada sin consentimiento, con o sin violencia, con o sin contacto, por una persona de cualquier edad, con el propósito de obtener placer sexual.

Es otras definiciones se hace referencia a que esta actividad es realizada por alguien de mayor edad, e incluso se ofrecen rango de edades de 5 y 6 años de diferencia.
Aunque una buena parte del abuso sexual infantil es realizado por mayores, también es posible que esta actividad sea realizada por niños y niñas en edades iguales o cercanas sin que deje de ser por ello un acto de abuso, ya que no se ha consentido y/o ha sido forzado de alguna forma.
Existen diferentes formas de abuso sexual, es importante tener en cuenta que este no tiene que ser mediado por la violencia o la agresión y que necesariamente no tiene que haber contacto físico. Tal como lo describe el siguiente cuadro (la gráfica No. 1) existen diversas conductas abusivas que no implican ningún contacto físico y mucho menos genital y penetrativo.
Una violación es una forma de abuso sexual pero existen múltiples formas de abuso sexual que no implican ni uso de agresión, ni penetración (vaginal o anal).

Errores y fallas en la prevención
A los adultos aún les cuesta trabajo abordar adecuadamente y eficazmente lo relacionado con el Abuso Sexual. En muchas ocasiones sus intervenciones se limitan a las instrucciones “alarmistas” y “atemorizantes”, algunas veces acompañados de instrucciones defensivas que no desarrollen competencias y destrezas efectivas, por ejemplo: “tienes que defenderte”, “no te dejes tocar de nadie”, etc... Este tipo de circunstancias no enseñan qué hacer, cómo hacerlo y favorecen la construcción destructiva en relación al cuerpo, los genitales, el placer sexual y el abuso sexual.
En una exploración realizada por Farley Duran (1999) sobre lo que hacen padres y madres para prevenir el abuso sexual con sus hijas se observaron respuestas como las siguientes:

  1. “Lo mantengo bien informado y además le digo que no hable con personas extrañas... que su cuerpo merece respeto y que nadie debe tocar sus partes intimas”.
  2. “Les hablo, les muestro libros de educación sexual, ellos miran y yo les voy explicando”.
  3. “Cuidarlo, le digo a la abuela que no lo deje con cualquier persona desconocida, que no lo deje salir solo, que pilas!! Que no se confié de nadie”.
  4. “Yo le digo que se cuide de las personas”.
  5. “La verdad es que no lo he hecho nunca”.


Son varias las falencias que tienen algunos intentos de prevención de abuso sexual, analizaremos algunas de ellas:
Decir a las niñas que no hablen con personas extrañas, no les habilita para protegerse del Abuso Sexual por otra parte esta prescripción se hace desconociendo que la mayor parte del abuso sexual es realizado por personas cercanas y familiares al niño o niña.
“Tu cuerpo merece respeto y nadie debe tocar tus partes intimas”. Sin quererlo esta intervención induce a la idea de que el contacto corporal y genital es “una falta de respeto” se deja de señalar que es exactamente lo que está mal en el abuso sexual, tocarse con otro no es malo, lo rechazable es que se haga sin tener en cuenta al otro, sin su consentimiento, usando estrategias de manipulación, o aprovechamiento de la ingenuidad para obtener placer sexual siendo que el o la menor no están en posibilidad de consentir.
Prevenir el abuso sexual es una cosa y crear paranoia social es otra, la prevención del abuso sexual no implica la promoción de sentimientos de desconfianza colectiva e indiscriminada. Precisamente una de las metas e enseñar a que discriminen y diferencien cuando están siendo objeto de un abuso sexual e incluso de abuso no sexual.
Se les dice cuídate sin enseñarles como hacerlo y sin entrenarles en la adquisición de habilidades y destrezas conductuales que las hagan competentes para ello. Cómo plantearemos posteriormente estas habilidades se pueden adquirir por medio de procesos de aprendizaje estructurado que por lo general no se hacen en las familias ni las escuelas.
En el peor de los casos se observa que una buen parte de la familia y la escuela no abordan el tema y hacen silencio frente a este medio. En una encuesta aplicada a padres y madres de familia de una escuela de clase media en la ciudad de Barranquilla se encontró que el 34% “nunca” o “más bien poco” habían enseñado cómo defenderse del abuso sexual y que el 44.7% “nunca” o más bien poco” habían enseñado cómo responder asertivamente ante situaciones de abuso sexual que no se desean acceder. Por la experiencia vivida en mucho se os talleres de educación sexual con padres, madres y docentes hemos encontrado que una cierta proporción dicen “si” prevenir el abuso sexual, al explorar que es lo que han hecho para prevenirlo se encuentras respuestas como las anteriormente xxxxxxxxx que evidentemente no dejan de ser intervenciones inefectivas e insuficientes.

Las relaciones de poder como semilla para el abuso sexual
Las relaciones adultos-niñas están basadas en un modelo autocrítico, vertical, en el cual los adultos tienen más poder, que niños y niñas, en este modelo los adultos ejerce poder basado en estrategias coercitivas, que implican uso se la fuerza, la agresión, la amenaza, la imposición, la intimidación, etc...
No cabe duda que estas son formas de abuso contra la niñez, sólo que están avalados, aprobados e institucionalizados socialmente, son pocos cuestionados y se repiten como forma aceptable tanto en la escuela como la familia.
Este modelo de relaciones de poder siembra la semilla que facilita que germine el abuso sexual. Este modelo predispone a que la niñez tolere y estructure aprendizajes de indefensión frente al abuso, en este caso el abuso no sexual y de los adultos. Desde este modelo practicado en la escuela y la familia niños y niñas aprenden que otros tienen más poder (los adultos), adquieren patrones de indefensión frente al maltrato y al abuso, aprenden a obedecer sumisamente incluso ante el maltrato y el abuso y estructuran una ciega obediencia que no puede cuestionar la autoridad.
Por esta razón en este trabajo se propone fundamentar la prevención del abuso sexual en la promoción del concepto de los derechos, lo cual implica reformular el modelo de relaciones de poder y replanteamiento de un modelo de convivencia basado en el respeto por el otro, en la autonomía, la no instrumentalización y la no violencia.

Propuesta de prevención basada en la promoción de los derechos
Generalmente se piensa la prevención del abuso sexual infantil en el sentido de que no sean abusados sin tener en cuenta la perspectiva de contraria: no abusar de los demás. Por este motivo en esta propuesta prevención del abuso sexual infantil tendría dos objetivos:

  1. Desarrollar elementos que habiliten a niños y niñas para la protección ante situaciones de abuso sexual y no sexual.
  2. Desarrollar elementos que predispongan a niños y niñas a evitar prácticas de abuso sexual y no sexual con los demás.

Esta propuesta sugiere el desarrollo de procesos de prevención del abuso sexual desde tempranas edades con el contexto de una educación sexual integral, fundamentándose en la promoción del concepto de “los derechos” como plataforma que orientaría el desarrollo de cuatro elementos importante: información sobre el abuso sexual, desarrollo de valores, estructuración de algunos repertorios cognitivos y entrenamiento en habilidades afirmativas. Suponemos que a partir de estos elementos se brindarían elementos que habiliten a niños y niñas para protegerse efectivamente ante situaciones de abuso sexual y no sexual.
Socialmente el modelo de relaciones de poder “sumisión-dominio”, entre adultos y menores genera condiciones actitudinales, psicológicas y comportamentales que favorecen el aprendizaje en respuesta de sumisión y pasividad ante el maltrato a que son sometidos cotidianamente, por parte de los adultos, quienes encarnan un “rol de autoridad incuestionable”. Desde tempranas edades se aprende a percibirse sin control ante estas prácticas autoritarias en la familia, la escuela y el mundo social, esto facilita la estructuración de condiciones emocionales que les impiden defenderse ante las diferentes formas de maltrato de los adultos (sexuales y no sexuales).
Por esta razón se propone un proceso que concientice a la niñez sobre los siguientes preceptos:


  1. Tengo derechos
  2. Nadie tiene derecho a violentarlos
  3. Tengo derecho a proteger mis derechos
  4. No hay derecho a ser maltratado por nadie, (incluyendo padre, madre, profeso-a, etc.)
  5. No está bien usar o instrumentalizar a otros.
  6. No es válido moralmente aprovecharse del otro para obtener provecho personal (Sexual y no sexual).
  7. Nadie tiene derecho a usar sexualmente a otro.
  8. NO está bien que un adulto o igual someta a alguien para obtener placer sexual.


A partir de esta concientización se trabajaría un proceso de educación sexual alrededor del cuerpo, el placer y las emociones acompañadas de la promoción de valores, un entrenamiento en habilidades afirmativas y cognitivas básicas para la protección efectiva de situaciones de abuso sexual y no sexual.

Conceptos de los derechos y la convivencia
Es importante que los menores comprendan el concepto de los derechos, su importancia en la convivencia social y cómo hacerlos valer y respetar.
Es necesario que aprendan que niños y niñas tienen derechos, y que tienen derecho a hacer respetar o valer sus derechos, que nadie por más autoridad que tenga tiene derecho a atentar contra ellos.
Es importante que aprendan que uno de los derechos que tienen las personas es NEGARSE ante situaciones que les incomodan, que atentan contra su seguridad personal, que les hacen sentir mal, sea esta sexual o no sexual. Decir NO es un derecho, que no siempre será conveniente decir SI, que nadie tiene derecho a obligar a otro a hacer algo que no desea hacer porque no le conviene, le hace sentir mal o considera indebido.
Tenemos derecho a protegernos ante el abuso. Los demás merecen respeto, cada quien merece ejercer su autonomía sin atentar contra los demás.
No es valido y aceptable para lograr la convivencia instrumentalizar al otro, usarlo como objeto para el propio bienestar a costa de su detrimento.
No es aceptable el uso de agresión y violencia para relacionarse con los demás y para conseguir lo que se desea.
Es posible la convivencia humana sin el uso persistente y generalizado de estrategias basadas en la amenaza, la manipulación, la intimidación, la coacción, el chantaje y la agresión. Es importante que aprendan el valor y la importancia del consentimiento y el ejercicio de la autonomía en las relaciones sociales. Esto implica aprender que un criterio importante para orientar las relaciones con los demás es que este pueda consentir autónomamente.


Información
Existe una serie de conceptos que deben ser dominio de niños y niñas respecto a la sexualidad, desafortunadamente el sistema educativo aún no ofrece una educación sexual integral que facilite la construcción de conceptos fundamentales, exactos y basados en la verdad. Por esta razón se considera importante que la información que se brinde en un proceso de prevención de abuso sexual debe estar enmarcada en el contexto de una educación sexual intencionada, sistemática y permanente.

Los siguientes son algunos de los conceptos básicos que deben promoverse en la niñez en un proceso de prevención de abuso sexual:

  1. Es fundamental que identifiquen su cuerpo, conozcan sus partes, sus nombres y funciones.
  2. Que identifiquen sus genitales (femenino y masculino) que comprendan sus funciones: orinar, reproducción y sentir placer.
  3. Respecto al placer es necesario que aprendan que los genitales y el cuerpo en general son fuente de sensaciones y emociones. Que el cuerpo está hecho para ello, para sentir. Que es maravilloso sentir una serie de sensaciones que se experimentan.
  4. Es importante que comprendan que tocarse, abrazarse, besarse son formas buenas e importantes para sentir, expresar cariño, amar y sentir placer, pero que otra cosa sería que alguien intente aprovecharse con o sin el uso de la fuerza de otro sin su consentimiento.
  5. Deben comprender el concepto de abuso sexual como...
  6. Es importante que conozcan las diferentes formas que alguien puede usar para aprovecharse de otro: seducción, fuerza, chantaje, el uso del secreto, abuso de autoridad, promesas, manipulación, amenaza, etc.
  7. Será necesario que conozcan e identifiquen los diferentes tipos de abuso con o sin contacto.
  8. Es muy importante aclarar que es lo que esta mal en el abuso sexual, que conductas sexuales no son malas, es conveniente aclararles que lo malo es tenerlas con alguien, sometiendo, presionando o llevándolo sin su consentimiento.


Habilidades cognitivas
Por habilidades cognitivas se entiende aquellos pensamientos, ideas y discriminaciones que serían importante que niños y niñas estructuren y que facilitarían respuestas de protección ante el abuso sexual en conjunto con los conceptos de convivencia, la información, los valores y el desarrollo de habilidades.

Cómo aspectos claves a desarrollar se proponen:
Que se les enseñe a tener confianza con los adultos y aprendan a expresar, decir o compartir con el padre, la madre, el profesor o persona de confianza sobre cualquier comportamiento extraño relacionado con abuso sexual y alguna situación en la que se sientan amenazados o experimenten incomodidad y temor. Esto se relaciona con el hecho de que tengan la idea de que no guarden silencio ante un suceso de abuso y que cuenten a alguien que les pueda escuchar y ayudar.
Es importante que aprendan a discriminar cuando SI y cuando NO interpretar una situación como abuso sexual.
Es necesario que desarrollen el concepto de derecho a la defensa y auto eficacia alrededor de la defensa: “Yo puedo defenderme y tengo derecho a ello”.
Igualmente es importante que estructuren la idea que “nadie tiene derecho a hacerme sentir mal”, “nadie tiene derecho a utilizarme”, no tengo derecho a hacer sentir mal al otro, a que haga algo que no desea y a utilizarle”.
También se hace necesario el desarrollo de auto conceptos positivos relacionados con la autoestima: “Yo soy importante”, “Yo merezco ser bien tratado”, “Yo valgo” etc.

Valores
La prevención del abuso sexual no sólo requiere brindar información, el desarrollo de ciertos valores son importantes para poder favorecer el fortalecimiento de conductas de protección ante el abuso sexual y el no sexual. Los valores sirven para guiar y orientar las conductas de las personas, son el fundamento por el cual se hace o deja de hacer algo en un determinado momento, son creencias prescriptivas o principios normativos y duraderos que sugieren que una determinada conducta es socialmente preferible a otras que se consideran opuestas o contradictorias (Antúnez, 1997).
A nuestro juicio no podría esperarse que el desarrollo de algunos de los valores básicos relacionados con la prevención del abuso sexual sean el producto de unas sesiones aisladas, creemos que este será el producto de un proceso continuo, permanente e intención de educación en valores que debe estar a su vez enmarcado en el contexto de una educación sexual integral insertada en el currículo escolar y en la misión de la formación familiar.

Algunos de los elementos claves que se proponen desarrollar serían los siguientes:

Valorar el cuerpo, comprender las emociones y las vivencias corporales como buenas, valiosas e importantes.

Aprender la importancia del respeto por el otro y valorar la posibilidad de convivencia social sin necesidad de instrumentalizar al otro, de usar a los demás para nuestro beneficio, incluso a costa de su malestar.

Comprender que es importante respetar y contar con la decisión personal para conseguir lo que necesitamos de los otros. Podemos obtener de los demás pero teniendo en cuenta su consentimiento, como una regla de convivencia, los demás tienen el derecho a consentir o no si acceden a nuestras necesidades y peticiones.

El cuerpo del otro siente y experimenta, y es potestad del otro decidir si desea sentir o experimentar ciertas vivencias corporales, afectivas, sexuales etc . Es importante promover el concepto de que abrazar, besar, sentir, intercambiar afecto y placer en el contexto del espeto por la autonomía y el consentimiento.

Desarrollo de habilidades
Si bien es cierto es importante el conocimiento y la información esta por si sola es insuficiente. Es importante que desde la niñez se tenga la posibilidad de adquirir, interiorizar y fortalecer una serie de destrezas, competencias o habilidades que les permitan a niños y niñas poder defenderse efectivamente de situaciones de abuso sexual y no sexual. Estas habilidades son aprendibles, pueden ser entrenadas en procesos de aprendizaje estructurado, no se adquieren por el solo hecho de que se le de al niño una instrucción verbal imperativa (cuídate, detente, tienes que saber cuidarte) un error decirles que se cuiden sin habilitarles para ellos, sin enseñarles que hacer y como hacerlo. Esto requiere sesiones de entrenamiento que impliquen una explicación de la habilidad a enseñar un modelamiento, ejercicios de práctica, retroalimentación y tareas de práctica.
La asertividad es la habilidad social muy importante en el desenvolvimiento social de las personas y de mucho valor para la prevención del abuso sexual. La asertividad se define como la habilidad para....


Las siguientes viñetas son algunos ejemplos de posibles respuestas que podrías servir para enriquecer el repertorio de respuestas asertivas de niños y niñas ante eventuales presiones para acceder a situaciones de abuso sexual:


LINEAS DE PRESION

RESPUESTAS ASERTIVAS

Vamos a jugar solos (cerrando la puerta)

“No me gusta jugar encerrado, abre la puerta o grito”

Te doy un premio y jugamos a que note toco como el médico...

“No quiero jugar este juego”

“No quiero que me toques”

Abre la puerta, estamos solos, no te va a pasar nada

“No quiero abrir la puerta, no tenemos porque estar solos”

Si le dices a alguien de este juego no te sigo queriendo y no te hablaré

“No me gusta este juego, le contaré a papá y mamá, aunque no me hables”

Un extraño le ofrece dulces...

“No me gusta recibir dulces de extraños”

Están ricos tómalos...

“Le dije que no deseo, váyase o grito”

Alguien intenta tocar los genitales...

“No me toque, usted no tiene derecho, le diré a mi mamá”

Esto es un simple juego, déjate tocar...

“Esto no son juegos para niños, no me quiero dejar tocar... y busca ayuda adulta”

Alguien roza sus genitales...

“Usted no tiene derecho a rozarme con sus genitales”... y se marcha del sitio buscando ayuda adulta

domingo, 6 de septiembre de 2009

Violencia Infantil

Publicado en YouTube

Estas imágenes son impresionantes solo véanlas, escuchen y reflexionen hay veces que perdemos tiempo en otras estupideces deveras tómense unos 3.4 minutos que es lo que dura este video espero logre conmover un poco sus sentimientos y son libres de bajarlo para mandarloa sus amigos y familiares que crean lo necesiten.
video

Detengamos la Violencia

Maltrato infantil: Físico y psicológico


Por el Dr. Rogers Pezoa Patiño

En los siguientes minutos podrás leer un resumen de la conferencia: "Maltrato infantil:Físico y psicológico" por el Dr. Rogers Pezoa Patiño, en el I Congreso de Psicología de la Escuela de Psicología Educativa de la Universidad de Montemorelos N.L. México.

En la que el autor aborda de manera clara y concisa una problemática de nuestrasociedad actual. Este congreso se realizo el 5 de octubre de 1999 bajo el lema:"Protegiendo su presente, mejorando su futuro".

Vivimos en un tiempo de paradojas. Tenemos edificios más altos, pero tolerancia cadavez más baja; autopistas más anchas pero puntos de vista más estrechos; gastamosmás, pero tenemos menos; compramos más, pero disfrutamos menos; tenemos casasmás grandes, pero familias más pequeñas; más comodidades, pero menos tiempo;tenemos más títulos, pero menos sentido común; más conocimiento, pero menos juicio;mas expertos, pero más problemas; más medicina, pero menos bienestar.
Hemos multiplicado nuestras posesiones, pero hemos reducido nuestros valores;hablamos demasiado, pero hacemos muy poco; amamos muy poco y odiamos demasiado. Hemos aprendido como ganarnos la vida, pero no ganar para la vidaeterna. Hemos agregado años a la vida, pero no vida a los años. Hemos ido y vuelto ala luna, pero tenemos mas problemas para cruzar la calle y encontrarnos con nuestrovecino. Hemos conquistado el espacio exterior, pero no el espacio interior. Hemoslimpiado el aire, pero contaminado el alma. Hemos desintegrado el átomo, pero nonuestros prejuicios. Tenemos mayores ingresos, pero menos moral. Hemos aumentadoen cantidad, pero disminuido en calidad.
Estos son los tiempos de hombres altos, pero de carácter bajo; de ganancias enormes,pero de pérdida alarmante de vínculos.
Estos son los tiempos de paz mundial, pero de guerra intrafamiliar; más diversión, peromenos tranquilidad; más clases de comidas, pero menos nutrición. Estos son los díasde doble ingreso económico, pero de mayor divorcio; de casas más lujosas, pero dehogares quebrados. Es un tiempo en que hay mucho en la vidriera, y nada en eldepósito. Un tiempo en que la tecnología a través de la computadora puede acercarnosa las personas, pero alejarnos afectivamente. Un tiempo en que los juguetes cada vezson más sofisticados, pero el compartir nuestros sentimientos con nuestros propioshijos es más primitivo. Es un tiempo de la prédica de los derechos del niño, pero deacciones que maltratan al niño. ¿No es todo esto una paradoja?

Al tratar este tema, debemos tener en cuenta que el maltrato en los niños va desde elmal trato leve y la negligencia, hasta el abuso emocional, físico y sexual.
La cuarta edición de la DSM, especifica cinco problemas relacionados con abuso o lanegligencia:
  1. El abuso físico del niño

  2. El abuso sexual del niño

  3. La negligencia en la infancia

  4. El abuso físico del adulto

  5. El abuso sexual del adulto

ABUSO Y NEGLIGENCIA EN LA INFANCIA
El abuso y la negligencia en la infancia se dan en niños y niñas de todas las edades,en todos los grupos étnicos y en todos los niveles socioeconómicos. Se producen enuna proporción alarmante y se relacionan con gran cantidad de problemas emocionalesy síntomas psiquiátricos. Los niños que son golpeados o quemados, de los que seabusa sexualmente de forma repetida, o a los que se les priva de alimento, ropas ycobijo pueden perecer, o sobrevivir y enfrentarse a las consecuencias de estos actos.
Los niños que sufren abusos físicos o sexuales presentan gran cantidad dealteraciones psiquiátricas, incluyendo ansiedad, conducta agresiva, ideación paranoide,trastornos por estrés postraumáticos, trastornos depresivos, y un mayor riesgo para lasconductas suicidas.
Los niños de los que se abusa, hijos de personas que sufren algún tipo depsicopatología, es más probable que sufran algún tipo de trastorno mental en relacióncon los niños de los que se abusa y cuyos padres no sufren alteraciones de este tipo.
Los niños de los que se abusa sexualmente presentan una mayor frecuencia de bajaestima personal, depresión, trastornos disociativos, y abuso de sustancias.Los malos tratos crónicos promueven la conducta agresiva y violenta en niñosvulnerables.
Subestimaciones estadísticas (Kaplan:1997), refieren que el 32% de los niños objetode abuso físico, son menores de 5 años; el 27% están entre los 5 a 9 años; el 27%están entre los 10 a 14 años; y el 14% entre los 15 y los 18 años. Más del 50% de losniños que sufren abuso o negligencia fueron niños prematuros, o nacieron con un pesopor debajo de lo normal.

Factores:
Progenitores que han sido víctimas a su vez de abusos físicos y sexuales
Exposición crónica a hogares violentos
Exposición por largos períodos de tiempo al dolor y al tormento físico
Progenitores que al aplicar disciplina, consideran como aceptables los métodosviolentos.
Progenitores con conductas ambivalentes en la aplicación de sus propios métodosdisciplinarios
Condiciones de vida estresante, incluyendo el hacinamiento y la pobreza
El aislamiento social, con carencia de apoyo social
El abuso de sustancias, aumenta la probabilidad del abuso negligente
Situaciones externas como dificultades económicas y desempleoLos trastornos mentales, por alteración del juicio y del pensamiento
Progenitores que padecen de depresión, trastornos de personalidad
Niños con limitaciones físicas y retrasos mentales
Niños hiperactivos y con déficit de atención
El abuso es perpetrado con mayor frecuencia por la madre
Uno de los progenitores suele ser el ejecutor y el otro el observador pasivo
De los ejecutores estudiados, el 80% vive en forma regular en el hogar de los niñosmaltratados
Más del 80% de los niños estudiados, viven con los dos progenitores
El 20% de los niños maltratados, vivía con sólo un progenitor
Edad promedio de la madre maltratadora: 26 años; del padre: 30
Generalmente los padres maltratadores, tienen expectativas inapropiadas sobre losniños
El abuso sexual suele realizarlo el varón, o algunas mujeres que actúan en común acuerdo con un varón

Diagnóstico y síntomas clínicos:
Maltrato físico:
Sospechar de abuso físico, siempre que un niño presente hematomas o lesiones que no pueden explicarse en forma adecuada
Hematomas y marcas en forma simétrica, como lesiones en ambos lados de la cara,espalda, glúteos y muslos.
Los hematomas tienen la forma de los instrumentos utilizados, como cuerdas o hebillasde cinturón
Señas de quemaduras de cigarrillo en miembros superiores, inferiores, espalda, abdomen.
Inmersiones en agua hirviente, provocando quemaduras en forma de guante o calcetín
Fracturas múltiples o en espirales, especialmente en bebés
Hemorragias en la retina, especialmente en los niños pequeños
Niños llevados con frecuencia a los hospitales, para el tratamiento de problemas peculiares, y cuyos padres dan explicaciones incoherentes
Deshidratación causada por deprivación en la ingesta de líquidos
Incapacidad para movilizar ciertas extremidades, por dislocaduras o daño intracraneal
Rupturas inexplicables del hígado, estómago, intestinos y páncreas
Convulsiones, estado de coma y, en algunos casos muerte
Niños retraídos y asustados
Conducta agresiva y labilidad emocional
Depresión, ansiedad y baja estima personal
Niños con intento de esconder las señales físicas producto del abuso, por miedo al rechazo de sus progenitores
Retraso en el desarrollo psicomotor
Dificultades en la relación con sus compañeros
Conductas autodestructivas o suicidas

Negligencia:
Durante el primer año de vida, se observa alteraciones en el crecimiento y desarrollofísico y emocional
Manifestaciones de hambre, infecciones crónicas, mal higiene y vestimenta inadecuada
Fuga frecuente de su hogar
Conductas alimentarias raras: atracones de comida, ingestión de sustancias nocomestibles, consumo de agua del water, y vómitos inducidos
Relaciones sociales muy alteradas con sus coetáneos y familiares
Los padres suelen ser personas deprimidas, aisladas, desempleadas
Ausencia de alguna de las dos figuras parentales
El consumo y abuso de sustancias tipo alcohol, tabaco, marihuana, cocaína, productosvolátiles y otras similares
Se sugiere la existencia de un prototipo de padres negligentes: inexpertos, aislados socialmente, bajo nivel educativo, incapacidad temporal para la crianza de los hijos,pasivos, y provenientes de hogares en que imperaba el caos y el abuso – negligencia
Padres con trastornos psiquiátricos severos

Curso y pronóstico:
La evolución de un caso, depende de la gravedad, duración, naturaleza del abuso, y de la vulnerabilidad del niño
Los niños con retraso mental, trastornos globales del desarrollo, discapacidadesfísicas, y trastornos por déficit de atención, tiene un peor pronóstico
Los niños que han sufrido abuso y negligencia por largos períodos de tiempo, desde la infancia hasta la adolescencia, tienen mayores secuelas
El desarrollo de la depresión mayor, conductas suicidas, trastorno por estrés postraumático, trastornos de identidad disociativos, y abuso de sustancias, complican el pronóstico
La naturaleza de la relación entre la víctima y el agresor, y el apoyo deficiente para el niño, complican el pronóstico
Son predictores de buen pronóstico, el niño que no ha sufrido daño cognitivo, el que no a continuado siendo objeto de abuso, y el que cuenta con una familia apta para apoyar el tratamiento.

Tratamiento:
Niño:
Asegurar la integridad y el bienestar del niño
Retirarlo del grupo familiar en el que sufre abuso y negligencia
Realizar una exploración psicológica y psiquiátrica
Efectuar tratamiento específico para cada trastorno mentalIniciar el tratamiento para la ansiedad, el miedo y la valía personal
Buscar una relación de confianza con un adulto, función que cumple el terapeuta
Identificar los factores responsables de la psicopatología de los padres
Tomar el tiempo adecuado para conseguir un cambio significativo de los padres
Identificar la voluntad de los padres para participar en un plan de intervención
Evaluar los riesgos de continuar con el abuso y negligencia, en el caso que el niño continúe en ese medio familiar.

Padres:
Eliminar o disminuir los factores estresantes de tipo familiar o ambiental
Disminuir los efectos psicológicos adversos que afectan los factores sociales de los padres
Proporcionar apoyo emocional a la madre
Reforzar y estimular los cuidados maternales hacia el niño
Resolver o disminuir los conflictos entre los padres
Proporcionar tratamiento psicoterapeútico especializado a los padres

Prevención
Identificar a las familias de alto riesgo e intervenir antes que el niño sea una víctima
Efectuar un abordaje multidisciplinario, a la familia identificada
Prevenir la separación de los padres e hijos, si fuera posible
Prevenir que los niños sean recluidos en instituciones tutelares
Reforzar la responsabilidad de los miembros de la familia, para que tenga la capacidadde satisfacer sus propias necesidades
Asegurar la integridad del niño, en los casos que se sospecha de abuso o negligencia,ingresándolo a un hospital o un centro creado para tal fin
Informar a la autoridad policial, judicial y de tutelaje de menores
Educar a los interesados en formar una familia, promoviendo los criterios de madurez física, psicológica, social y espiritual

Conclusión
Elena de White en su libro Conducción del Niño (1992:201), señala lo siguiente:
"Cuiden de no ser rudos con sus Hijos... Pidan obediencia y no hablendescuidadamente a sus hijos, porque las maneras y palabras de los padres sonel libro de texto para los niños. Ayúdenlos suave y tiernamente en este período de suvida. Esos adolescentes, muchachos y niños, son muy sensibles ymediante la rudeza pueden dañar toda su vida"

Los siguientes diez Derechos de los Niños armonizan con la enseñanza de Jesús registrada en Mateo 18: 1-7
  1. Todo niño tiene derecho a tener alguien que lo cuide en forma consistente.

  2. Todo niño tiene derecho a ver satisfechas sus necesidades primarias (alimento,vestido, casa, salud, estudio).

  3. Todo niño tiene derecho a ser aceptado e incluido en su círculo.

  4. Todo niño tiene derecho a ser amado.

  5. Todo niño tiene derecho a ser abrazado y acariciado.

  6. Todo niño tiene derecho a ser escuchado.

  7. Todo niño tiene derecho a que se le enseñe disciplina propia y los principios de Dios, tal como están revelados en la Biblia.

  8. Todo niño tiene derecho a cometer errores y a ser perdonado.

  9. Todo niño tiene derecho a ser diferente.

  10. Todo niño tiene derecho a ser respetado como un miembro del reino de Dios conpotencialidades únicas para el bien.
Los padres son los primeros responsables de garantizar estos derechos. En segundolugar, la responsabilidad descansa en la iglesia y la escuela como un cuerpo orgánico. Solo así tiene sentido el lema de este congreso: "Protegiendo supresente, mejorando su futuro".

Maltrato Infantil: "Síndrome del niño sacudido"

Por Paz Araya B. Lunes 21 de enero de 2008.

Nunca terminaremos de sorprendernos ante la maldad de algunos desequilibrados mentales que hacen noticias en nuestro país, abusando físicamente de criaturas indefensas.

Según encuestas realizadas por UNICEF y la Universidad de Chile, la frecuencia de estos maltratos son alarmantes, y lamentablemente es un tema trasversal cruzando la sociedad como una lanza clavada en nuestros niños.
Este mismo estudio concluyó que en un alto porcentaje los menores han sido golpeados física o sicológicamente por un adulto. Es necesario saber que el "síndrome del niño sacudido” se presenta habitualmente en los niños maltratados. El cerebro se mueve dentro de la cavidad y provoca unas pequeñas fracciones en las venitas, arterias y capilares que produce una serie de lesiones en el cerebro.
El índice de mortalidad por estos casos es cercano al diez por ciento, lo cual es muy alto. Este síndrome se presenta en promedio hasta los niños de dos años, ya que la cabeza pesa más que el resto del cuerpo.
Los daños que pueden ocasionar son: epilepsia post traumática, lesiones motoras, en la visual llegando a quedar ciego, e incluso puede tener problemas auditivos. Estos golpes se comparan con la caída de un hombre desde un segundo piso.
Es por eso que el maltrato sufrido por Tomás un lactante de menos de un mes de vida, fue un duro golpe, no sólo para su pequeño y frágil cuerpo, sino para todos nosotros sintiéndonos impotentes frente a tamaño descontrol.
No puede ser posible que en este caso, el padre no sólo agrediera cobardemente a su pequeño hijo sino además presentará antecedentes por haber cometido el mismo delito contra su hijo mayor. Lo que uno se pregunta, dónde están los exámenes psiquiátricos y psicológicos que no pudieron mantener a este sujeto detenido para recibir tratamiento que lo ayudará a controlar su agresividad.
Hemos visto como diferentes autoridades han planteado revisar temas legales frente a esta situación, pero me pregunto ¿será esto un tema legal o sólo tiene que ver con la experiencia de vida de estas personas?
Por ello es necesario internalizar estos casos y enfrentarlos con madurez pero con firmeza, ya que esos niños en un futuro no muy lejano, serán quienes repitan o modifiquen los actos que nosotros les hemos enseñado.